Riu, Baraka, las amistades peligrosas

Trini denuncia a sus socios

Trini denuncia a sus socios

Fue un sainete interminable debido a la personalidad arrasadora del murciano Trinitario Casanova, véase el look en la foto, antiguo condenado por estafa en la Bolsa, y ahora su empresa Baraka remata la faena denunciado a sus socios hoteleros de Riu por no escriturarle 15.000 metros cuadrados del mamotreto de Plaza España según su versión.
Los hoteleros, que están en plena reforma del edificio, publicaron inmediatamente una nota de prensa desmintiendo que tuvieran que escriturar nada a su nombre sino que lo que había era un contrato de mandato, no representativo, de venta para la búsqueda de inversores de la zona comercial que no ha cumplido Casanova, pese a reiterados requerimientos. 
Parece ser que Riu quiere endosar esos 15 metros comerciales a Corpfin.
Trini Casanova se ha rebotado y conforme a su carácter glamouroso aduce también, reconformado en arquitecto municipal, que la reforma no se está haciendo correctamente, es decir, a su gusto.
Carmena y su troupe de concejales manteros por su parte, no parecen que vayan a acometer jamás la populista reforma pendiente de Plaza España, referéndum incluido.
Ya nos lo decían de pequeños, hay que tener cuidado con las malas compañías. 

El soborno como cultural shock

Daño irreparable, ignorancia supina

Daño irreparable, ignorancia supina

El dueño del imperio de hoteles Riu, flamante poseedor del mamotreto del Edificio España en Madrid, conseguido a base de (¿de qué?) torear al jefe de la construcción de Podemos en el ayuntamiento, José Manuel Calvo, a los chinos de Wanda y no menos peliagudo, a Trini el de Baraka,  un «conseguidor» murciano que ya había sido condenado por estafa en Bolsa, fue detenido en Miami y compareció esposado ante el juez por un presunto delito de cohecho.
«No he hecho nada impropio» alega, pero en un correo afirma ante sus dificultades de remodelar su hotel de Miami, que «deberíamos haber seguido sobornando», tras haber dado un trato de favor al funcionario responsable de la inspección a base de invitaciones, paquetes a precio de chollo, suites y otras prodigalidades. Todo presuntísimo, por supuesto.
Estados Unidos no es España, tendrían que haberle advertido. Allí un chalado asesina a 17 jóvenes porque estaba irritado -con un fusil de asalto comprado legalmente aunque no pueda conseguir una cerveza en base a su edad-, otro gana la presidencia del país, el Ku Klux Klan campa a sus anchas, Putin se hace colega de Trump… pero los sobornos a los funcionarios públicos están muy mal vistos.
Se llama «cultural shock» y lo conocen muy bien los empresarios que hacen negocios en Japón por ejemplo. 
Luis Riu lo desconoce. Por muy cosmopolita que se crea. Y acaba saliendo en los papeles esposado. 

Luis sé fuerte, como diría nuestro eximio presidente.