El equipaje de mano y la botella de ron

Cobrar (ilegalmente) hasta por respirar

Las asociaciones de consumidores ya han comentado que las nuevas normas de Ryanair son ilegales y contravienen la Ley de Navegación Aérea. Pero, ya que contraviene todas las leyes laborales, una más no le importa mucho a O’Leary entre la desidia de una Unión Europea que prefiere mirar siempre hacia otro lado, es decir hacia el bolsillo de los alemanes y la incompetencia eterna de los meridionales.
Los primeros 96 pagarán 6 euros por tener asiento y llevar un bulto en cabina. El resto, 8 euros por facturar y perder más de media hora en recogerla, si no se ha perdido.
Pero siempre hay otra posibilidad, no volar con aerolíneas piratas. Pero eso es pedir demasiado en los tiempos que corren. Como aquel podemita que predicaba el boicot a Coca Cola y se tomaba dos en el bar del Congreso.
Ron, ron, ron, la botella de ron.

Mayoristas, solo puede quedar uno

Reiventando el spanglish y el monopolio

Reinventando el spanglish… y el monopolio

La antigua Barceló, que algunos conocían -en Costa Rica al menos-, por Carceló,  acaba de comprar Latitudes, el mayorista de larga distancia que le hacía la puñeta a Travel Plan, más de andar por casa, nunca mejor dicho, en una de las típicas arrancadas de Hidalgo (padre, hijo y espíritu santo).
Anteriormente habían comprado Special Tours y Catai y desde la entrada de Gabriel Subías, no dejan de crecer en empresas compradas y nombres graciosos, Avoris, B the Travel Band, Quelónea, Jolidey, La Cuarta Isla…
Por cierto, a los guías especializados que manejan en sus viajes, lo que les hace ser mucho más baratos que los mismos trayectos sin guías especializados, también han recibido su particular nombre de guerra en Spanglish. Así, Paco Nadal, pasa a llamarse Paco Nothing at All o  Jordi Serrallonga, ese «nómada domesticado por la cultura» como afirma él mismo, George LongSierra…
Es lo que tiene la globalización, que tiende al monopolio y al macarronismo, que viene de macarrónico.

Viajeros desnudos

España no actualiza la directiva de viajes de la Unión Europea

En España, excepto en Cataluña, los viajeros van desnudos. Así lo probaron los casos de Marsans y Orizonia por nombrar solo los más significativos. Porque las fianzas que tienen que contratar, en realidad sólo una caución que se contrata con una entidad especializada por una ridícula cantidad al año, no ha servido jamás para cubrir a los clientes que se quedan tirados en el camino o pierden sus depósitos desembolsados para reservar un viaje.
Así, FACUA recuerda que no se ha procedido -excepto en Cataluña, insistimos-, a trasponer la Directiva Europea de Viajes Combinados y cada Comunidad Autónoma va por libre amparándose en que si el Gobierno central se escaquea, ellos no van a ser menos.
La organización de defensa de los consumidores denuncia que la AECOSAN, la Agencia Española de Consumo,  Sanidad Alimentaria y Nutrición, no sirve para nada, algo que, por otra parte, ya sabíamos todos los viajeros y consumidores españoles.
Eso sí, los empresarios españoles no se cansan de denunciar a los piratas ingleses que se dedican a denunciar casos falsos de intoxicaciones alimentarias para obligar al hotel a pagarles su estancia. Es decir, los tradicionales piratas británicos contra los no menos históricos pillos, pícaros y holgazanes españoles.

Reclamar, reclamar, reclamar y obtener dinero

Numerosas empresas reclaman por usted a las aerolíneas

Numerosas empresas reclaman por usted a las aerolíneas

Ahora que Ryanair se enfrenta a posibles reclamaciones por un total de 850 millones de euros por retrasos al fallar un juzgado de Manchester que los plazos de reclamación no prescriben a los dos años como decía la low cost irlandesa sino hasta los seis, y estamos a la vuelta del verano, hay que recordar la legislación europea, que es generosa con los sufridos viajeros de las líneas aéreas contra retrasos, cancelaciones, pérdidas de equipaje y demás atropellos.
El problema es que no es fácil y se trata de un procedimiento largo y que puede dilatarse hasta dos años porque el procedimiento estándar de las aerolíneas es no contestar nunca a las reclamaciones aunque estén fundamentadas, cargadas de razones y derechos. La buena noticia es que hay muchos y buenos recursos en Internet que se ocuparán por usted de todo el papeleo y procedimiento y sólo cobran, normalmente entre un 15% y un 25% si usted también lo hace.
También se puede hacer directamente a través de AENA, de organizaciones de consumidores, como CEACCU o FACUA o directamente con la compañía aérea, aunque esto pueda suponer horas colgado del teléfono, a menudo e ilegalmente de tarificación especial, y pocos resultados.
La Unión Europea estipula que las indemnizaciones van desde los 250 euros para vuelos de 1.500 kilómetros, si llegan con tres horas de retraso o más, hasta los 600 euros para recorridos entre dos países de más de 3.500 kilómetros. En el caso de equipaje dañado o extraviado la indemnización puede llegar a los 1200 euros.
Servicios de reclamaciones online en castellano:
Y muchas otras…

Picaresca online

FACUA y OCU denuncian prácticas ilegales

FACUA y OCU denuncian prácticas ilegales con tarjetas

A todo el mundo le pasa alguna vez al ir a comprar billetes de avión en la red. O bien el precio publicitado no coincide con el final, como ha denunciado Facua a Viajar.com al incluir la online cargos de consideración por cualquier método de pago que elija el comprador o, como sostienen la OCU, todos los cargos por utilizar tarjeta de crédito son ilegales desde que entró en vigor el Real Decreto Ley 8/2014.
La OCU ha pedido a los internautas que manden pantallazos de tales prácticas a través del hastag de Twitter #noconmitarjeta.
Como es habitual en este país se legisla a golpe de Telediario y luego nadie se molesta en que se cumplan las leyes.