Springwater tras los pasos de Carlyle y Orizonia

Compra Pullmantur

Compra la mayoría de Pullmantur

El capital riesgo es un eufemismo en sí mismo y gusta de compartirlos. Tilda a Croissieres de France y Pullmantur de cruceristas «adaptadas a sus públicos locales», lo que viene a decir que son bastante horteras como el público estándar de los cruceros de medio pelo.
Los suizos apadrinados por Martin Gruschka, tras acabar sus pugnas internas en España, -ten cerca a tus amigos, pero más cerca a tus enemigos- en Wamos vía puro efectivo, se ha decidido a comprar el 51% de Pullmantur y Croisières de France a Royal Caribbean Cruises tras haber comprado hace unos meses las otras divisiones de Pullmantur.
La joint venture creada con la matriz alquilará los barcos y aviones a la participada.
Veremos si la compañía de capital riesgo suiza no sigue el camino de Carlyle que trincó la pasta y sus jugosos intereses y dejó a Orizonia en bancarrota, con una de las mayores quiebras del sector turístico y una de las operaciones más estúpidas de la historia: cambiar la marca de Viajes Iberia por Vivo. Como decía Woody Allen, Toma el dinero y corre.

Orizonia, de moroso a cobrador del frac

Orizonia de moroso a cobrador del frac

Al grupo quebrado le deben 17 millones de euros

Orizonia fue una de las mayores quiebras del turismo en España. Dejó 160 millones de euros de deuda y cinco mil trabajadores en la calle, mientras su fondo de capital riesgo, Carlyle, se salía de rositas tras contribuir no poco a su quiebra tras amortizar su inversión y dejar la compañía apalancada con los bancos. Una especie de secuela de Toma el dinero y corre pero sin Woody Allen y sin gracia, claro. Todo lo que ganaba, y los resultados eran positivos, iba a parar a las fauces de los bancos y ni con eso cumplía.
Pero siempre hay oportunistas que viendo la situación hacen lo  propio y se salen silbando de la escena, es decir se van sin pagar aprovechando la confusión. Concretamente Mundosenior, que dejó colgados casi un millón de euros, Iberia, casi 900.000, Europcar, 765.000 y la radio de los obispos, la COPE, 571.000 que seguro lo habrá destinado al culto, quizá a los Romanones u otros licenciados en Fenomenología del Cuerpo Humano.
Eso sí, gracias a la meteórica justicia española, la fecha del juicio por la quiebra sigue en el limbo. Y los juzgados no son capaces de identificar a los gestores de Carlyle, que dejó un pufito de 160 millones de euros. Mientras, sigue a la búsqueda de otros chollos, dicen que Hotelbeds de TUI. Que la COPE les coja confesados.

The travel brand con las rodillas in the guanter

Barceló a B the travel brand

Barceló evoluciona a B the travel Brand

En la historia de los fiascos publicitarios y los errores monumentales figuraba como indiscutible número uno, the number one, cambiar el nombre de Viajes Iberia por Vibo y a partir de hoy Barceló por B the travel Brand, que uno no puede pronunciar sin romper a reír por cursi y snob.
En la misma línea han anunciado la apertura de tiendas Premium y Flagships… y que no viajaremos con las rodillas in the guanter…

Podría ser un nombre peor…

Viajes Barceló

Barceló cambia de nombre

Los Barceló, ahora que son ricos, ya no quieren que su apellido figure en la marca. Así que la red minorista pasará a utilizar la marca «B the travel Brand» pomposa y snob, que parece sacada de un programa de Tele5.
Pero podría haber sido peor. Podría haberse llamado por ejemplo, Vibo, y haber costado ocho millones el cambio, como pasó en Orizonia, de la mano del mago Duato. Un señor que hace aparecer y desaparecer cosas, como los ilusionistas. Desaparecen los fondos y las plantillas y aparecen cosas como Vibo.

Las marcas, del mercadillo al outlet

Iberostar compra Viajes Iberia

A falta de nuevos proyectos, se recuperan nombres marchitados por el tiempo como en el caso de El Corte Inglés con Club de Vacaciones o se recuperan las antiguas joyas de la familia, aunque el terciopelo del estuche huela un poco a naftalina. En el mundo del turismo, tundido a golpes por la crisis, muerto de un éxito relativo con los 65 millones de turistas low cost, con un sector descapitalizado, destecnologizado, y con un auténtico batallón de camareros foráneos dispuestos a trabajar 12 horas por unos cuantos cientos de euros, se vuelve a mirar a las marcas.
La última ha sido la subasta de nombres del desastre Orizonia, con la incomprensible operación de Vibo. En ella ha habido de todo y poco bueno. Los 540.000 euros que ha pagado Iberostar por recuperar Viajes Iberia y de paso quitárselo a la aerolínea del mismo nombre. O Barceló, vuelto a la cordura tras inventarse nombres tan jocosos como Quelónea o Jolidey, que se ha hecho con Iberojet, Viva Tours, Turavia, Orbest y City Break.
Hidalgo ha comprado el nombre de su otrora archienemigo Solplan para calentar Travelplan y un empresario de sector, Eduardo Millán,  se quedó con Cóndor Vacaciones por 1500 euros.
Y muchos saldos a precio de Outlet o de mercadillo gitano: Travelcar (450 euros); Iberski (330 euros); Tierras Lejanas (200 euros); Cicerone (150 euros), Informallorca (150 euros); Mundo  (100 euros); Emotion Travel (100), Kirunna (100), Kaleidoscopio (100), Realspaintravel (50 euros) y Tierradorada (100)…

Vibo, aquel fogonazo de algún genio del marketing, se la han quedado por 100 euros una vez muerta. Claro que el cambio de nombre realizado por José Duato y sus muchachos llegó a costar alrededor de ocho millones de euros. 

Finalmente hubo algo de sentido común: la marca Semana Superloca quedó sin adjudicar, sola, fané y descangallada. Menos mal.

Franquicias de viajes: blanco y en botella

Viajes Halcón

Menos franquicias, más trabajadores

Pues se generan pocas dudas. Si ha descendido el número de franquicias (-12%) y además facturan menos (-12,5% que en 2012) y a pesar de esto, albergan más trabajadores propios (de 10.324 en 2012 a 11.180 en 2013) que en años precedentes, sólo hay una conclusión posible: el masivo desempleo producido en las agencias de viajes (con la cifra más baja de trabajadores desde 2002, 46.500 personas empleadas) ha posibilitado que a pesar de las cifras, más trabajadores en paro se hayan lanzado a la aventura de convertirse en franquiciados.
Es decir, que sus ganancias, -no así los beneficios de los franquiciadores- son mínimas, a veces incluso insuficientes para pagar los gastos básicos o las cotizaciones de la seguridad social.

Y eso lo sabía bien Hidalgo cuando ofreció a sus agencias con más pérdidas hacerse franquicias de Halcón.

Las agencias replican el modelo estatal

Tímido repunte, crece el desempleo

Mucho macro y poco micro

Parece que las agencias y touroperadores replican el modelo que dicta el gobierno. Es decir, se hacen eco de los brotes verdes y certifican que el crecimiento se basa en percepciones, porque sube la facturación según el INE: en el pasado mes de octubre un 5,9% y 7,4% en noviembre.
No obstante, el año 2013, a falta de los datos de diciembre, experimenta un retroceso del 3,8%.
Y como también sucede en el resto de sectores, ha subido el paro, concretamente el 4,1% en el último año, hasta redondear la exigua cifra de 47.294  trabajadores en activo según el IET.
En total, desde el comienzo de la crisis han cerrado 5000 agencias y se han destruido 12000 empleos. Por no hablar de los empleos precarios y de los francotiradores que viven haciendo de su capa un sayo en sus casas, malvendiendo viajes a su escuálida clientela a golpe de teléfono y email.
Como vemos, el fenómeno corre parejo al del resto de sectores. 

Privatizar las pérdidas

Hidalgo en Uruguay

Hidalgo franquiciará las agencias deficitarias

Hidalgo está convencido de que las pérdidas en las 400 agencias que estima deficitarias para Globalia se deben al poco interés de sus trabajadores. Por lo tanto, si se privatizaran, es decir, franquiciaran, «lucharían mucho más» por sacar de las pérdidas sus puntos de venta. 
Hidalgo cree que lo que hay que hacer para evitar el cierre de esas cuatrocientas empresas es “motivar” a los que hoy son sus trabajadores para que se conviertan en “nuevos empresarios”. Es decir, o te franquicias o te cierro la agencia.
Sin embargo no ha aclarado en Uruguay, nuevo y flamante destino de su juguete -ahora favorito-, Air Europa, que hubiera sucedido con la red de agencias Vibo sumadas a la propia si se hubiera llevado a cabo con éxito su compra de Orizonia. 
¿Cuántas hubiera franquiciado entonces del total? 

Vibo echa leña al fuego

agencias vibo cerradas

Desplome de las ventas de viajes en 2013

La cifra de negocio de las agencias de viajes y touroperadores cayó un 16% en los dos primeros meses del año, un descenso superior al registrado en la hostelería, situado en el 6,3%, con un retroceso de la tasa de empleo del 5,1% según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
A ello ha contribuido en gran manera el cierre de Orizonia y su red de agencias Vibo y los numerosos clientes que no han podido viajar por haber perdido sus depósitos.

Menguando hacia la racionalidad

vibo agencia cerrada

Nuevo bajón en cotizantes a la Seguridad Social

La tendencia hacia números más racionales de agencias de viajes por habitante, disparado por la burbuja del ladrillo, en un país donde sus habitantes viajan poco y a pocos sitios, sigue su imparable avance sobre la retaguardia.
El número de trabajadores dados de alta a la Seguridad Social en agencias de viajes y turoperadores alcanzó los 48.556 afiliados en los tres primeros meses del año, lo que supone una caída del 4,3%. 
Y todavía no figuran como cesantes los despedidos de Orizonia.